lunes, octubre 5

Reflexión


Sé que recorrer éste camino que llamamos vida no es igual a como lo imaginamos de niños, nos pasan cosas tan dolorosas que no merecemos, y otras tan maravillosas que nos sorprenden. Los cuentos fascinantes de héroes impresionantes, se cambiaron por historias reales, donde los protagonistas sufren, lloran, y luchan por sobrevivir. Yo misma me he convertido en la heroína de mi cuento, donde a veces lo matizo con algo de magia para escapar de la rutina, e intento rescatar a los que quiero, y caigo en la cuenta de que a veces no puedo conmigo, y es ahí donde pierdo otra batalla.

Ser un simple mortal no es fácil, sé que hay cosas que no dependen de mi, cómo también hay otras que están en mis manos resolver. Sé que de mi depende intentar ser una mejor persona, restar defectos, sumar virtudes, asumir errores, luchar por mis sueños, no perder las ganas de luchar, dar gracias por un día más, disfrutar de las maravillas que me rodean, decirles a las personas que quiero cuanto los quiero, hacer algo por los demás, intentar que mi existencia deje huellas en el corazón de alguien. Sé que si mantengo firmes mis convicciones, y soy consecuente con mis actos, voy a alcanzar mis objetivos.

La vida es así, a veces golpea, a veces vale la pena, otras te regala tanto, y otras te debe mucho, suele irse demasiado pronto, y en ocasiones muy, muy tarde. No sé lo que va pasar mañana, pero hoy tengo la vida por delante.

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