lunes, octubre 26

El gorrion que no sabía a volar.



Y otra vez ocurrió, una vez mas se repite el mismo sueño, después de 6 días...
Allí estaba yo como todos los días recorriendo mi camino a casa pero esta vez al revés y no se por qué. Estábamos yo y mi bici a media tarde, hacía un poco de calor y tenia prisa por llegar a mi lugar, mi destino.
Iba tarareando esa canción, solas en plena calle cuando repentinamente al cruzar la esquina lo divisé, alli estaba el, en manos de una dueña. Enganchado, torturado, ATADO. Comprendí enseguida que algo pasaba. ¿Cómo puede una cosita tan pequeña llevar una cuerdita en su insgnificante cuello? No lo sé, pero estaba sucediendo.
La viva canción empezó a embalarse e inesperadamente lo asusté y se liberó.
La señora empezó a angustiarse y gritaba... ¡Cuidado!, ¡No!,¡Detente!
En un momento todo se condensaba en mi mente.
No sabía volar. Y saltaba, saltaba mucho.
Ni siquiera me detuve y conseguí alcanzar la salida por un huequito minúsculo.

...
...
...
¡Pii!¡Pii! ... ... ¡Pii!¡Pii!...
Las siete y cuarto.
Mis inquietantes ojos se abren para descubrir la realidad, y una vez mas me digo...Patricia, lo has vuelto a soñar, por sexta vez lo volviste a ver.
Y cada vez que se me cruzan en mi camino los observo con una estupefacción estupefacta que incluso todas las noches sigo concentrandome en ese humilde volátil.

domingo, octubre 18

Invierno

Busco. Busco entre lo que me queda.
¿Qué queda?
Busco y rebusco la suavidad de tus manos,
tus manos,las que me dan calor.
Calor que intento encontrar,
en este frío de invierno..
Invierno.Invierno que se cuela por los poros,
invierno que intenta desmenuzar cada uno de mis instantes.
Instantes que no consigue arrebatar...
Pensar imaginandome este invierno juntos entre mantas.
Pensar que se me acaba de ocurrir
que eres y seras una bonita historia...
El invierno no es tan malo
El invierno no es tan malo,
Y aun asi... me gusta.
Necesito ver las hojas caer,
y verte escondido sin que te des cuenta.
Ahora mismo,
feliz y entre mantitas,
escribo sin parar..

lunes, octubre 5

Reflexión


Sé que recorrer éste camino que llamamos vida no es igual a como lo imaginamos de niños, nos pasan cosas tan dolorosas que no merecemos, y otras tan maravillosas que nos sorprenden. Los cuentos fascinantes de héroes impresionantes, se cambiaron por historias reales, donde los protagonistas sufren, lloran, y luchan por sobrevivir. Yo misma me he convertido en la heroína de mi cuento, donde a veces lo matizo con algo de magia para escapar de la rutina, e intento rescatar a los que quiero, y caigo en la cuenta de que a veces no puedo conmigo, y es ahí donde pierdo otra batalla.

Ser un simple mortal no es fácil, sé que hay cosas que no dependen de mi, cómo también hay otras que están en mis manos resolver. Sé que de mi depende intentar ser una mejor persona, restar defectos, sumar virtudes, asumir errores, luchar por mis sueños, no perder las ganas de luchar, dar gracias por un día más, disfrutar de las maravillas que me rodean, decirles a las personas que quiero cuanto los quiero, hacer algo por los demás, intentar que mi existencia deje huellas en el corazón de alguien. Sé que si mantengo firmes mis convicciones, y soy consecuente con mis actos, voy a alcanzar mis objetivos.

La vida es así, a veces golpea, a veces vale la pena, otras te regala tanto, y otras te debe mucho, suele irse demasiado pronto, y en ocasiones muy, muy tarde. No sé lo que va pasar mañana, pero hoy tengo la vida por delante.