lunes, febrero 2

Dos de febrero

Mantengo a ritmo la suave brisa que de vez en cuando me mueve el flequillo, y me hace gracia porque es como si tu dibujo, metáfora contradictoria de tu persona creada por mis manos, es decir, como si Tú fueras quien me bufa y me despeina y me vuelven los escalofríos, y ¡por dios! como estoy de receptiva esta noche, ¿no?. Me averguenzo de andar pensándote como si estuvieras tan presente y tan cerquita que ojalá pudiera olerte, ni siquiera necesito rozarte, solo olerte, y mirarte y verme reflejada en lo que tú estás mirando, porque, porque me sobra el mundo si puedo llegar a ser tu reina de corazones, o simplemente la que te guarda el tuyo mientras vas y vienes y conoces a más gente pero es mío, ¿entiendes?, el instinto de posesión de las fieras con sus cachorritos, algo parecido, pero conmigo y contigo. No quiero valorarte por lo que significas, sino por lo que no significarás nunca, no serás el simple amigo que escucha, no serás el casi hermano que necesito, no serás mil cosas más que me restan de sentido cuando, parece, te tengo enfrente. Y no, no puedes tocarme, pero puedes sentirme, porque, cada vez que alguien te diga que te quiere, se estará atreviendo a recitarte mis latidos en palabras. Y mientras te llego, tú dedícate a soñarme, suéñame como si las verdades fueran sueños, suéñame hasta que nuestro sueño, sea por fin verdad.O por lo menos imaginatelo... porque no todo está terminado :)

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